martes, 28 de diciembre de 2010

CALENDARIO 2011


Calendario del Ayuntamiento de Torrelaguna para el año venidero que espero sea feliz y fructífero para todos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

TORRELAGUNA, PLATÓ DE CINE

Bonito e interesante libro sobre carteles de cine de la colección de Jorge de Juan Guyatt, de películas rodadas en Torrelaguna y pueblos de alrededor, con presentación, contando sabrosas anécdotas, por parte de: Óscar Jiménez Bajo, Jesús Nogueira Vidal y Jorge de Juan Guyatt.

Editado en el 2005, está a la venta en la Casa de Cultura.

Como curiosidad contaré que el cartel del film "Carmen la de Ronda", de la que he escrito hace pocos días, en su versión para el extranjero, lleva el título de "Carmen de Grenada".

jueves, 23 de diciembre de 2010

DOÑA MARIANA DE AUSTRIA Y LAS RELIQUIAS DE SAN ISIDRO Y SANTA MARÍA DE LA CABEZA

Hoy que se cumplen 376 años del nacimiento de Mariana de Austria (23/12/1634 - 16/5/1696), aprovechando "la llamada" del blog: "Reinado de Carlos II", para conmemorar dicho nacimiento, he encontrado una pequeña relación con Torrelaguna de esta reina de España, esposa de Felipe IV y madre de Carlos II "El Hechizado", reina devota que hizo mover mucho las reliquias de los santos Isidro y su esposa la torrelagunense María de la Cabeza, llevándolas a palacio con el propósito de que quizá ayudaran a sanar a su hijo, el joven y delicado rey. Reliquias, las de la santa, que en 1645 costaron un motín el sacarlas de Torrelaguna y que otro día hablaremos de ello.

María Toribia esposa de San Isidro regresó a Caraquiz, pedanía de Torrelaguna tras la muerte del Santo, donde hizo vida de ermitaña. Murió con fama de santidad un ocho de septiembre entre los años 1172 y 1180. Fue enterrada en la ermita de Santa María, en la que por haberse colocado su cabeza en una urna en el altar, fue llamada ermita de "Santa María de la Cabeza". Allí permaneció por espacio de cuatrocientos años.
Los primeros documentos que poseemos sobre sus huesos datan de la visita de 10 de marzo de 1596. La reliquia de la Cabeza estaba situada en una urna debajo de la peana de la Virgen, cerrada con llave, tras una reja de hierro con candado. La caja era dorada. El 13 de marzo del mismo año decidieron buscar el resto de sus huesos en el lugar en el que fue enterrada: la sacristía a espaldas del altar mayor. Encontrados éstos, los médicos vieron que estaban blancos y tersos, con su médula o tuétano blanda y suave. Junto a ellos la mandíbula inferior que faltaba en la cabeza colocada en la urna del altar. Las reliquias fueron llevadas al convento franciscano de Torrelaguna, donde permanecieron en su sacristía.

En 1645 la Villa de Madrid solicitó las reliquias para tratar de la canonización de la esposa de San Isidro, motivo por el que unos regidores del Concejo de la Villa fueron a Torrelaguna para hacerse cargo de ellas que estaban depositadas en una urna de ébano y marfil, donada por Fernando de Mendoza, señor de Torote, en 1615.
El 27 de febrero de 1645 se colocaron en el archivo de la Casa Consistorial de Madrid, que se encontraba aún en obras. Con este motivo se abrió la urna y se colocaron los huesos y cabeza en un cofre forrado de terciopelo carmesí con galones y clavazón de oro.

Las reliquias fueron examinadas el 13 de noviembre de 1693 por el cardenal Portocarrero, por mandato de Inocencio XII para el reconocimiento jurídico de los restos de la Santa, en el Salón Principal de la Casa Consistorial, con asistencia de Carlos II, su esposa Maria Ana de Neoburgo y su madre Mariana de Austria. Abierta el arca grande de hierro en que se veían las armas imperiales al lado derecho y las del rey al izquierdo, se halló el cofrecito que contenía las reliquias. Examinaron los restos, cuya descripción es la siguiente: "Una calavera envuelta en una cofia de oro y de seda, dos pedazos de huesos grandes llamados homoplatos a los cuales falta una notable porción, otros dos pedazos grandes de hueso isquio del que también falta parte considerable, la mitad del hueso fémur de la parte superior, otro medio fémur de la parte inferior, una canilla entera de la pierna llamada tibia, medio hueso ayutorio, media canilla de la cara del lado izquierdo, otro pedazo de hueso que pareció ser ayutorio de tamaño de una cuarta el cual por estar roto en los dos extremos no pudo conocerse fijamente a qué parte pertenecía, finalmente había varios pedacitos de huesos mezclados y mixturados a polvo y esparcidos como fragmentos de ellos".

Terminadas las obras de la Casa de la Villa, las reliquias de Santa María de la Cabeza se colocaron en el Oratorio, donde permanecieron hasta 1769. Acompañaron en Palacio a Carlos II en su última enfermedad.

Con respecto a las reliquias de San Isidro, encontrándose enferma la reina Maria Ana de Neoburgo en el año 1691, fue trasladado a Palacio el cuerpo incorrupto de San Isidro. Mejorando su salud, el 28 de enero de 1692 con asistencia de Carlos II, la reina entregó en acción de gracias una nueva arca de nogal, guarnecida de filigrana de plata sobre tela encarnada de seda con ocho aldabones y cinco remates de plata que se ponen sobre el plano superior, con nueve cerraduras. En 1693 hallándose enferma Doña Mariana de Austria, fue llevado el cuerpo de San Isidro a la iglesia de Santa María en solemne procesión, pasando por Palacio para que la reina le venerara. La enfermedad de Carlos II en 1696 hizo llevar el cuerpo de San Isidro a Palacio durante unos días. Publicada la mejoría del Rey, se hizo una solemne procesión de acción de gracias el 1 de octubre, con salida de la iglesia de Santa María y regreso a su Real Capilla.
Con ocasión de estas aperturas durante el reinado de Carlos II, el cerrajero del Rey, llamado Tomás, tomó ocultamente un diente del santo. El suceso se descubrió cuando lo ofreció al Rey, quien lo agradeció mucho, teniéndolo bajo su almohada también en su última enfermedad.

Bibliografía: resumo estos hechos sobre las reliquias de los santos de la pág. web: "Cuerpo Incorrupto - R.M.I.P. Congregación de San Isidro".

lunes, 13 de diciembre de 2010

PIDEN INFORMACIÓN PROYECTO ESTUDIO CINE TORRELAGUNA


Voy a pasar a esta entrada del blog alguno de los mensajes y enlaces que me manda Angel pidiendo información sobre los rodajes de cine en Torrelaguna, por si alguien quereís colaborar con él, es un proyecto interesante y en los enlaces se muestran algunos ejemplos.


Hola José Eduardo, buscando información referente a los rodajes de cine que se efectuaron en Torrelaguna, he encontrado por casualidad tu blog. Soy un gran aficionado al cine, estoy realizando en mi blog varios trabajos de investigación sobre los lugares de rodajes en la Comunidad de Madrid. Dispongo del libro editado sobre el cine en Torrelaguna y me gustaría poder consultarte cosas sobre el tema.
El blog donde realizo estos artículos es el siguiente:

http://historias-cinematograficas.blogspot.com/2009/02/poblado-del-oeste-y-estudios-de-daganzo.html

http://garringo.cool.ne.jp/torremocha.htm

http://www.western-locations-spain.com/madrid/index.htm

También se podría intentar hacer algo parecido sobre el cine en Torrelaguna, como la colaboración que hice con Algete:

http://cinealgete.iespana.es/

Gracias José Eduardo, por tu disposición en lo que puedas ayudarme. Mi intención es preparar un trabajo lo más amplio posible sobre los rodajes de cine en Torrelaguna y poblaciones cercanas. Para ello estoy intentando confeccionar un listado de títulos de películas rodadas en ésa zona y posteriormente completarlo con imágenes de dichas películas y confeccionar unos planos con las localizaciones de ellas. Te paso mi e-mail particular para el intercambio de información, así como a tus lectores, por si desean participar en el intercambio de información:

anmami1959@yahoo.es

domingo, 12 de diciembre de 2010

ENCIERROS (TOMAR EL OLIVO)

Hoy os muestro diferentes formas de "tomar el olivo", pues me ha dado permiso para sacar las fotos de su blog Juan Muñoz, sobre los encierros de las fiestas de Torrelaguna que empiezan el primer domingo de septiembre hasta el miércoles.





VIAJE POR LAS ESCUELAS DE ESPAÑA (1926-1929)

De un estudio de JOSEFINA ROJO OVIES, -Noticia de Luis Bello y de su libro: "Viaje por las escuelas de España"-, he tenido noticia de este escritor que nombró al pueblo en su libro, el cual todavía no he leído.

LUIS BELLO TROMPETA (Alba de Tormes, 1872 - Madrid, 6 de noviembre de 1935), fue un escritor, periodista y pedagogo español. Miembro de Acción Republicana, sería diputado durante la II República.
De 1926 a 1929 se dedicaría a viajar y escribir este libro que consta de cuatro volúmenes. Recojo lo que dice de el la WIKIPEDIA:

"Ofrece visiones no sólo sobre las escuelas, sino noticias histórico artísticas de las regiones que iba visitando: la sierra de Madrid, Toledo, Asturias, Soria, Extremadura, Andalucía y algo de Portugal. Las crónicas referentes a Galicia fueron recogidas en 1973, y quedan por recopilar en volúmenes las dedicadas a Cataluña y Andorra. El autor se inspira en los libros de viajes del siglo XVIII (Villanueva y Ponz), en busca de noticias literarias y artísticas. Ofrece una visión objetiva de la España real a la España oficial. Como escribió Azorín: "Un periodista ha logrado el milagro de que España piense en sí misma, de que los españoles se preocupen más de lo transcendental, de lo más sagrado: del porvenir de las inteligencias infantiles. La patria son los niños y Luis Bello ha hecho más por la patria, está haciendo más por España que quienes pronuncian en un Parlamento centenares y centenares de discursos". Era en el tomo III, dedicado a las escuelas extremeñas. Los cuatro tomos del "Viaje por las Escuelas de España" han sido reeditados por la Junta de Castilla y León en 2005."

Por su parte Josefina Rojo Ovies hace esta referencia de la visita de Luis Bello a la sierra madrileña:

"VIAJE A LA SIERRA. El ambiente y el paisaje se purifican. La pobreza se hace más digna en el campo que en la ciudad, hasta tal punto que el mismo viajero se olvida un poco de la escuela para hablarnos de la belleza inerme y rocosa de esta tierra, de la etnología, de la historia que se cobija en las faldas del Guadarrama, -Torrelaguna, Patones, Buitrago- y de las cumbres frías soleadas y vivificantes de El Berrueco y Somosierra".

viernes, 10 de diciembre de 2010

CARMEN LA DE RONDA


Situémonos, Guerra de la Independencia, la Piedra Lisa y el desfiladero que empieza en ella con el arroyo seco camino de Torrelaguna, unos guerrilleros escondidos en los altos, un destacamento francés que baja hacia el pueblo y un pequeño rebaño de vacas bravas que sube en dirección de ellos conducido por tres o cuatro guerrilleros a caballo, cuando llegan a la altura de los franceses les sueltan las vacas y empiezan a tirotearlos desde los cerros, no dejan un gabacho vivo, así empieza esta película "Carmen la de Ronda", rodada en 1959 para el lucimiento de Sara Montiel y que es otra de las adaptaciones de la famosa novela "Carmen" de Prosper Mérimée.
Al acabar la escena los guerrilleros deciden huir rápidamente pues uno dice que habrán oído los tiros en Ronda, lo dudo mucho pero en Torrelaguna si que se oyeron.

Dierector: Tulio Demicheli. Actores principales: Sara Montiel, Jorge Mistral y Maurice Ronet.

lunes, 6 de diciembre de 2010

II. CATALINA DE LANCASTER

Hay un personaje crucial en la historia de Torrelaguna a la que no se la ha nombrado por nigún lado y es Catalina de Lancaster, hija de inglés y española, y contra la que en el fondo, siendo ella una niña, se levantaron las murallas de Torrelaguna y se hizo villa independiente lo que hasta ese momento había sido un pueblo más dependiente de Uceda, el apoyo que prestó el pueblo a Juan I de Castilla durante la campaña invasión del Duque de Lancaster, hijo del rey inglés Eduardo III, con derechos a la Corona castellana sobre la rama bastarda de los Trastámara, devino en todo esto para la villa, muy implicada con los Trastámara. No llegó la sangre al río y todo terminó en un acuerdo de boda y esta princesa criada en la corte inglesa pudo llegar a ser reina de España.
Catalina el 16 de Septiembre de 1408, si era la primera vez que visitaba Torrelaguna, por lo menos en esa fecha está documentado que estuvo, se debió de sentir muy orgullosa aunque ya hubieran pasado unos años desde que era reina de Castilla y en ese momento reina viuda, al ver esas murallas de Torrelaguna que en el fondo se habían levantado contra ella.

viernes, 3 de diciembre de 2010

ESPARTERO EN TORRELAGUNA



"Eliminado ese problema, proseguí con las operaciones, y avisado de que los carlistas estaban en Almazán, salí de Torrelaguna hacia Cogolludo, donde a finales de agosto emití una proclama a la tropa". (Memorias del general Espartero).
Esto sucedía en el verano de 1837, en plena primera guerra carlista, donde Espartero se había acantonado con sus tropas y escogió de residencia el Palacio de Arteaga.



Los frentes más cercanos al pueblo estaban todos alrededor de 50 o 60 Km., el general carlista Juan Antonio de Zariategui tomó Segovia, La Granja y avanzando hasta Torrelodones a punto estuvo de tomar Madrid.










La expedición de otro general carlista Miguel Gómez Damas, atravesaría España en 1836, de norte a sur y vuelta, plantando cara a los ejércitos realistas en numerosos lugares, el más cercano de aquí en Jadraque (Guadalajara).






Espartero, desde el pueblo, decidió tomar camino de Aragón en busca de Cabrera y de Don Carlos, el pretendiente a la corona, a los que no encontraría.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

FOTOS III


Puerta de la iglesia del convento de las Concepcionistas franciscanas descalzas.


Parroquia de Santa María Magdalena.

lunes, 22 de noviembre de 2010

CRÓNICA DE 1932

Navegando por Internet he hallado este artículo en el blog: "..los hernández..". Vida y obra de Luis Hernández Rico (1866-1938) y Luis Hernández Alfonso (1901-1979).
Aunque se puede encontrar íntegro en esta dirección, https://loshernandez.wordpress.com//, he pedido permiso a su autor para traspasarlo a este blog por la relación que tiene con Torrelaguna y como fue visto el pueblo, por su abuelo, en esas fechas.


































Artículo publicado por Luis Hernández Alfonso el 16 de julio de 1932 en la revista «Estampa». Debemos su localización al profesor Agustín Miranda Armas, administrador de la Minikpedia, a quien va todo nuestro agradecimiento. Texto y fotografías proceden de la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

Propósito

No intentamos «descubrir» Torrelaguna; sabéis, como nosotros, que es un pueblo de dos mil quinientos habitantes, cabeza de partido judicial, que está a cincuenta y ocho kilómetros de Madrid, muy cerca del río Jarama, y no lejos del Lozoya, que se alza en la ladera del cerro de Calerizas. Y que no tienen ferrocarril. Pero…

El pueblo en la llanura

El automóvil nos aleja de Madrid. Dejamos atrás la típica barriada de los Cuatro Caminos, Fuencarral, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Fuente del Saz, Valdetorres, Talamanca… La llanura castellana, sobria, dura, monótona e impresionante por su ruda desnudez, desfila ante nuestros ojos como algo inacabable. De vez en vez se recorta en el horizonte diáfano la silueta de una torre de iglesia. Por los senderos, algún campesino camina como un tuareg entre los arenales del Sáhara.
Apenas si algunos árboles, no muy frondosos, en fila, espaciados, como diezmada guerrilla de un ejército derrotado, señalan el paso de un mezquino arroyuelo. Aquí y acullá, casas parduzcas que casi se confunden con el terruño.
Mas he aquí que el panorama varía. Campos bien cultivados bordean el camino. El «auto» avanza ahora bajo el ramaje tupido de unos árboles vigorosos que semejan tropas cubriendo la carrera. El agua ha hecho milagros.
Y de repente nos hallamos, casi sin darnos cuenta, en una amplísima y soleada plaza, a cuyo fondo un arco vetusto —el del Coso— parece una argolla que sujeta la carretera. Plaza típica, una antigua fuente frente a la fachada venerable de un palacio de amarillentas piedras varias veces centenarias.

La agonía de un pueblo

Recorremos las calles. Abundan en ellas los edificios de añosa piedra, casas solariegas de linajudas familias. Sobre muchos arcos evocan el pasado los blasones mutilados, las cimeras corroídas por la humedad, ennegrecidas y profanadas por el polvo de varias centurias.
Muchos de esos pórticos de indudable mérito arquitectónico han quedado para servir de acceso a sucios corrales. Otros, cerrados desde lustros, no tienen detrás sino ruinas: columnas derribadas, escaleras hundidas, muros derruídos. Calles hay donde la mitad de las casas están abandonadas. Impresiona tristemente esta decadencia de un pueblo que tiene elementos sobrados para ser población progresiva y floreciente.
¿Cómo, habiendo excedido en otras épocas de cinco mil habitantes, apenas si cuenta ahora con la mitad? El veterano maestro nos informa amablemente. En sus palabras hay una mezcla de amargura y de indignación. Los campos son de personas que no viven en Torrelaguna, y que sólo se ocupan de ellos para cobrar el canon estipulado. Viven en Madrid y gastan sus redimientos en la capital. Los colonos, trabajando constantemente, sólo consiguen un pobre salario.
El hambre pasa muchas veces por el pueblo. Es la tragedia de casi todos los lugares castellanos. Campos feraces, ricos, de ubérrimas cosechas, y campesinos míseros que arrastran una vida sin horizontes ¡en la región de más dilatados horizontes de España!

Las piedras torrelagunenses

Ya no hay lagunas ni torres en Torrelaguna. Aquéllas se secaron y éstas se cayeron. Unos trozos de muralla —en pie por verdadero milagro de equilibrio— nos recuerdan el rasgo de los que ofrecieron al rey Juan el regalo de unas fortificaciones hechas a costa de la población. Hoy no podrían hacer lo mismo.
Llegamos a la plaza del Ayuntamiento y nos detenemos, asombrados. Ante nosotros se alza una hermosa iglesia, enteramente de piedra, con su espadaña de extraordinaria elegancia y una puerta de serena belleza y severidad. Es el templo parroquial, reedificado a expensas del cardenal Cisneros y donde yacen los restos de grandes hombres, muy distintos en vida y ya iguales en la muerte: el inquisidor Vélez y el poeta Juan de Mena. Si grandes fueron ellos, no es indigno de su fama el panteón que guarda sus cenizas.

Detalle macabro

Uno de nuestros acompañantes nos señala una ventana enrejada que se abre a pocos centímetros del suelo del presbiterio, en el lado derecho del altar mayor (visto de frente). Nos aproximamos con curiosidad. Es una especie de nicho; la persona que nos ha hecho la indicación mueve una mano por entre los barrotes y levanta una tabla o plancha. Experimentamos penosa impresión al ver un confuso montón de huesos, entre los cuales creemos percibir que una calavera nos mira con sus vacías órbitas.
Son los huesos de Juan de Mena. Cualquier día, un turista extranjero, de estos que están desmantelando España sin que nadie lo impida, se llevará los restos de una de las más grandes figuras del parnaso patrio, para enriquecer un Museo de Inglaterra, de Alemania o de los Estados Unidos.
Vemos que encima de los restos hay un sobre; lo extraemos del nicho y hallamos en el interior un curioso documento. Es un acta fechada en 1869, donde se hace constar que por orden de la Junta provisional, ante el Cabildo torrelagunense, reunido en sesión solemne, se procede a sacar de su sepulcro los restos del gloriosísimo poeta don Juan de Mena, para trasladarlos al Panteón de hombres ilustres de Madrid.
El documento aparece firmado y sellado, y en él se indican las personas designadas por el Cabildo para que custodiasen el depósito hasta su entrega a las autordades nacionales. Pero es el caso que allí, en Torrelaguna, a merced de cualquier cleptómano de antigüedades que aproveche un descuido, están los huesos del que fue gran poeta cuando España iba a empezar su época de glorias bélicas.

La casa de Cisneros

En la plaza de la Constitución de alza una cruz de piedra rodeada por una verja. Allí estuvo la casa natalicia de Gonzalo Ximénez de Cisneros, que después cambió su nombre por el de Francisco; fue arcipreste de Uceda, capellán de Sigüenza, fraile franciscano, confesor de Isabel la Católica, arzobispo de Toledo, cardenal, comisario apostólico y regente de España.
Allí, en 1436 y de familia de posición humilde, nació aquel hombre genial (en sus méritos y en sus defectos) que llena más de un cuarto de siglo de la historia hispana.

El presente y el porvenir de Torrelaguna

Angustia ver que un pueblo enclavdo en fértiles tierras, bañadas por dos ríos, bien cultivadas, agonice lentamente. Las casas, abandonadas y en ruinas, impresionan dolorosamente. Torrelaguna, que tuvo en otros tiempos cerca de seis mil habitantes, hoy cuenta con menos de la mitad, y aun esos viven en constante penuria. Escasea el trabajo; muchas familias dependen de la Dirección del Canal del Lozoya. El viejo maestro don Severino Quirós nos cuenta, con voz conmovida, los detalles de esta agonía, análoga a la de otros muchos pueblos españoles, víctimas del caciquismo y de los abusos del derecho de propiedad, ambos unidos estrechamente para tormento de los que nada pueden ni poseen nada.
Torrelaguna merece vivir. Es una población de historia gloriosa, de abundantes recursos naturales. Necesita «acercarse» a Madrid, relacionarse constantemente con la capital y crear con ella un trato continuo para que cese su aislamiento y aumente su industria y su comercio.
Para todo eso no le basta a Torrelaguna tener una buena carretera.
Necesita un ferrocarril. Jamás el automóvil —por ahora al menos— tiene la trascendencia creadora que hace de las vias férreas elemento primordial del progreso.
Los Poderes públicos no deben desoír el clamor de las poblaciones que, abandonadas a su suerte y viendo disminuir sus medios de vida, piden al Estado lo que éste tiene el deber ineludible de darles.

Luis HERNÁNDEZ ALFONSO

(Fotos Vera Marrón.)

domingo, 14 de noviembre de 2010

FOTOS II


ALHÓNDIGA o mercado de abastos se levantó entre los s. XIV y XV, después se transformó en alfolí o almacén de sal, fue restarurado y actualmente es un restaurante-museo.









Ermita de Nuestra Señora de la Buena Dicha en el cementerio, construida a principios del s.XVII, esta parte de la foto funciona actualmente como tanatorio.


Foto izq.: puerta lateral de la iglesia de Santa María Magdalena. Foto derch.: portada del s. XV perteneciente a la casa de los Bernaldo de Quirós que posteriormente fundaron aquí la Abadía de la Concepcionistas Franciscanas Descalzas (Monjas de clausura).

sábado, 13 de noviembre de 2010

FRANCISCO JAVIER GRIJALVA

FRANCISCO JAVIER GRIJALVA, jesuíta, nacido en Torrelaguna un 2 de diciembre de 1625.
Ingresó muy joven en la Compañia en 1642, viajando América al año siguiente y realizando sus estudios de filosofía y teología en el Colegio de San Pablo de Lima. Partió como sacerdote a las misiones de Juli de las que sería su Superior entre 1666 y 1674.
El catálogo jesuita de 1666 describe su talento como "ad omnia cum satisfactione".
Viceprovincial de Chile (1674-1680), visitó las misiones araucanas con peligro de su vida.
De regreso al Perú fue rector del colegio de San Pablo (1685-1687) y provincial del Perú (1688-1692). Presidió la congragación provincial de 1692 en la que se presentó un postulado que pedía para los territorios de América dependientes de España la creación de una Asistencia de Indias.
Poseedor de vasta erudición teológica y seguro criterio fue consejero de virreyes y arzobispos.
Escribió una biografía de Diego de Avendaño (Lima, 1689) y en el Archivo Nacional de Santiago de Chile se conserva el códice "De fide", obra escrita por él sobre virtudes teologales.
Falleció casi centenario en Lima (Perú), un 4 de marzo de 1723.

sábado, 6 de noviembre de 2010

CARTAS DESDE LAS FRONTERAS DEL IMPERIO (NUEVO MÉXICO)

Reinando Carlos II (6/11/1661-1/11/1700), "El Hechizado", el último Austria de la Corona española, descendiente directo de los Reyes Católicos, al que por una política de sucesivos matrimonios reales consanguíneos hicieron que naciera en un lamentable estado físico y psíquico, añadido a que su muerte sin descendencia diera lugar a la guerra de Sucesión española de la que saldría triunfante el candidato Borbón, Felipe V, no obstante durante su reinado se produciría una de las últimas ampliaciones del imperio por parte de uno de sus capitanes, Diego de Vargas Zapata, con la conquista y pacificación de Nuevo México en 1692.
No voy hacer aquí un resumen de la vida de Diego de Vargas al que por otra parte dediqué, por su relación con Torrelaguna, dos entradas de este blog del 7/2/2010: "Diego, la Cofradía de San Isidro y los apaches" y "Nuevo México: Guerras indias - Dragones de cuera", pero si referirme a las cartas que mandaba a sus hijos a Torrelaguna donde residían pues eran naturales y a su entorno familiar.

El norteamericano JHON L. KESSELL, reconocido historiador sobre la época colonial española en territorios de los actuales Estados Unidos de América, publicó un volumen en la Universidad de Nuevo México, de la correspondencia que tuvo Diego de Vargas durante su periódo americano que abarca de 1675 a 1704 y para la que Kessell se trasladó a archivos de los Estados Unidos, México y España. Cartas de las que se pueden sacar aparte de temas personales, importantes reseñas históricas de la época.
Cartas a Gregorio Pimentel, su cuñado, que quedó con la custodia de los niños al morir su madre al año de partir Diego.
Cartas a su hija Isabel y a su yerno Ignacio López de Zárate, en las que se queja de su destino poco antes de la toma de Santa Fe, hecho por el que pasaría a la historia, "...yo podría haber hecho más pero estoy como desterrado en este reino en los extremos de la Tierra y remoto sin comparación". En otras es la queja por el poco apoyo del virreinato, "...Nuevo México fue conquistado de mis propios gastos", ante la tardanza y reticencia oficial para dejarle enviar expedición contra los apaches que habían robado más de 460 mulas y caballos en 1698, también dirigidas contra el virrey por los nombramientos del cabildo de Santa Fe, mediante el soborno, regalos y promesas.



Cartas a su hija María, como la de 23/9/1691, en la que la cuenta que acaba de regresar de una campaña vistoriosa, trayendo como botín 130 paganos apaches y que se irá de nuevo en octubre hacer la guerra en las provincias de Sonora y Sinaloa, infestadas por el enemigo, saliendo en expedición con los hombres del presidio de El Paso como su capitán.

"...mi corazón fue roto por el dolor...", escribe al enterarse de la muerte de su hijo mayor, Juan Manuel de Vargas Pimentel que había ido a México a visitarle en 1699, después de más de veinte años sin verle y que en su vuelta a la península en 1702, ya cerca del puerto de Vigo, los galeones españoles son atacados y hundidos por una flota conjunta angloholandesa, lo que se conoce como Batalla de Rande.

Por último es el gobernador interino de Nuevo México, Juan Pérez Hurtado, el que escribe a su hija Isabel en 1704 sobre las circunstancias de la muerte de su padre en campaña contra los apaches, "..por un ataque grave de fiebre y escalofríos" y como es transportado a Bernalillo, sin que ningún medicamento tuviera efecto y dándole tiempo hacer testamento, "...para después entregar su alma al Creador, dejando este reino afectado y huérfano".

Fotos: cuadros de Carlos II, Diego de Vargas, apaches y batalla de Rande o de Vigo.
Documentación sobre las cartas de Oakah L. Jones, Documental edición, junio 1990, vol.12, No. 2.
P.D.: Esta entrada se debe al proyecto interblogs del blog: "Reinado de Carlos II" por la conmemoración del 349 años del nacimiento de Carlos II, un día como hoy. El proyecto era escribir algo de cualquier aspecto que tuviera relación con su reinado y aprovechando que el Jarama pasa por el término...

viernes, 5 de noviembre de 2010

SPAGHETTI WESTERN



Spaghetti Western llamaban a estas coproducciones italo-españolas, de las que normalmente el director y parte del elenco era italiano con los exteriores rodados en España, fueron una infinidad de películas las rodadas principalmente por los desiertos de Almería en las décadas de los 60 y 70, pero también muchas en la provincia de Madrid como en estos dos casos aprovecharían las riveras del Jarama por Torremocha, Patones, Uceda y Torrelaguna.
La primera del año 1965, "LOS CUATRO IMPLACABLES" del director Primo Zeglio y otra más en el año 1967, "LOS DESPIADADOS" (The Hellbenders) de Sergio Carbucci y música del afamado Ennio Morricone.

miércoles, 27 de octubre de 2010

JUAN, ESTEBAN Y LOS TERCIOS

Cuando a principios del s. XVII, se practicaron pruebas para su ingreso en la Orden de Santiago, una treintena de testigos interrogados en la villa de Torrelaguna, declararon conocerle, conociendo la mayoría de ellos perfectamente su edad. Fue cofrade de la parroquia de María Magdalena, en cuyas procesiones, según un testigo, tenía reservado el honor de llevar una de las varas del palio.
Pese haber nacido en Bruselas en 1593 el mismo año que su padre, natural de Torrelaguna, era promovido al empleo de Comisario General de la Caballería de los Paíse Bajos, vivir y morir lejos de España, Esteban de Gamarra y Contreras no dejó de visitar la tierra de su padre, Juan de Gamarra y Contreras, Capitán General de los Tercios, Comisario General de la Caballería de Flandes y Gobernador militar de Cremona y Como en Italia, pero que en cuanto tenía un rato no dejaba de venir por su pueblo. Juan había casado con Adriana de la Torre, natural de Brujas de familia española. Por su labor prestada a los monarcas Felipe II y Felipe III, en los tercios de Flandes, recibió de estos un gran conjunto de reliquias de alto valor que a su vez donó a la Iglesia de María Magdalena de Torrelaguna.

Pero volvamos con Esteban que estudió en la Universidad de Pavía e ingresa en el ejercito en 1617, el año en que muere su padre, al año siguiente recibe una compañia de Infantería, visita Torrelaguna en 1620 para hacerse cargo de la herencia familiar y parte a Flandes donde le tenemos en el asedio de Berg-Op Zomm de 1622 y en el de Breda de 1625.
En el otoño de 1639 se le formó un tercio nuevo de Infª española, con los restos de otros tres que habían venido con la Armada que se perdió en las Dunas (Melo, Sarriá y Correa da Franca, TIE,s 44,45 y 45 respectivamente), todos ellos reformados, que quedó acuartelado en Malinas, Alost y Grammont. Pasaron la primera muestra (22-XII-1639), 104 oficiales y 1.398 soldados agrupados en 15 cías, siendo su SgM Juan de Espinosa.


El año siguiente (1640), se le agregaron 5 cias que vinieron de La Coruña, quedando asi con 20 hasta 1642, en que todos los de infantería española fueron reducidos a 18. Esteban mandó dicho tercio (que sería reformado en 1661) hasta el 22 de abril de 1646, en que fue promovido al empleo de General de la Artilleria de la Frontera de Francia. En 1648 consta ya como General de la Caballería de la misma frontera, en cuya condición firma una certificación de los servicios de Juan de Flores, un capitán que en la "rota" de Rocroi (1643) actuó de enlace entre el ejército de socorro (Beck), donde venía el tercio de Gamarra, y la infantería española que todavía resistía las acometidas del duque de Enghien (la famosa batalla recreada al final de la película Alatriste).

En 1649 fue nombrado embajador ante el Duque de Lorena, de quien obtuvo un contingente de sus tropas para la invasión de Francia del año siguiente, en apoyo del partido de los príncipes sublevados. Desempeñó el cargo de MdC general aquel ejército (1650), que tomó las plazas de La Chapelle y Chatelet y avanzó hasta las inmediaciones del castillo de Vincennes, aunque fue derrotado a finales del año en la batalla de Rethel (15-XII-1650).
En 1652, tras la muerte de Segismondo Sfondrati en el sitio de Gravelines, fue designado para sucederle como Capitán General y Gran Maestre de la Artillería de Flandes, empleo al que renunció en 1653 por la castellanía de Gante, incompatible con aquel, pero no con el de consejero de guerra de los Paises Bajos, empleo que gozó, como la dicha castellanía, hasta su muerte acaecida en La Haya en 1671.
Había estado casado con María de Urquicia con la que tuvo seis hijos.

Toda la biografía de la vida de Esteban ha sido tomada de la obra de JUAN L. SÁNCHEZ, "La época de los Tercios":
www.tercios.org/personajes/gamarra.html
De su época de embajador hay un interesante artículo en el blog: REINADO DE CARLOS II, de 12/9/2010: "Las guerras del reinado (II): La guerra de devolución (parte X)" al que se puede acceder desde este en la lista de Blogs que sigo.
FOTOS: Retrato de Esteban, interior de la iglesia de Torrelaguna, película: Alatriste y cuadro de "La rendición de Breda" o de "Las Lanzas" de Velazquez.